Amor mío:
Esta es una de esas cartas que ningún hombre quisiera escribir, pero tengo la suerte de tener algo de tiempo para expresar lo que tantas veces he olvidado decir. < Te quiero, corazon.>
Solías decirme, en broma, que yo amaba mas al camión que a ti, porque pasaba mas tiempo con él.
Amaba ese pedazo de hierro, sí; se porto bien conmigo. Me acompañó en momentos y lugares difíciles.
Siempre podía contar con él para los viajes largos y era veloz en las rutas. Nunca me abandono.
Pero, sabes una cosa? A ti te amo por las mismas razones. También me acompañaste en los tiempos
Y en los lugares más difíciles.
Nunca té quejaste. Y yo, por algún motivo, nunca te di las gracias por ser como eres.
Yo estaba orgulloso por ese camión. También estaba orgulloso de ti, pero nunca te lo dije. Daba por sentado
Que lo sabias, pero si te hubiera dedicado tanto tiempo como arreglar mi camión talvez te lo hubiera dicho.
En esos anos de gastar el pavimento, siempre supe que me acompañabas con tus oraciones.
Pero esta vez no alcanzaron.
Estoy enfermo y es grave. He recorrido mi ultimo kilómetro. Por eso quiero decir las cosas que debieron decirse
Muchas veces. Las que quedaron olvidadas porque estaba muy ocupado con el camión y el trabajo.
Pienso en los aniversarios y cumpleaños sin mi presencia.
Pienso en las noches que pasaste sola, preguntándote dónde estaría yo, como irían las cosas. Pienso en todas
Las veces en que se me ocurrió llamarte, solo para decirte hola, y luego no lo hice. Pienso en la tranquilidad
de saber que me esperabas en casa, con los chicos..
Y tantas cenas familiares en las que debiste justificar mi ausencia; porque estaba ocupado cambiando el aceite, buscando repuestos o durmiendo, para salir temprano al día siguiente.
Siempre había algún motivo, pero ahora, no sé por que, ya no me parecen tan importantes.
En mi vida he cometido muchos errores, pero si alguna vez tome una buena decisión, fue pedirte que
Te casaras conmigo.
Nunca pudiste entender que me mantenía montado en ese camión. Yo tampoco lo sabia, pero era mi manera
de ganarme la vida y tu me apoyabas. En las buenas y en las malas, siempre estabas allí.
Te amo, querida, y amo a los chicos.
Me duele el cuerpo, pero más me duele el corazon. Cuando termine este viaje no estarás allí.
Por primera vez desde que estamos juntos me encuentro solo y asustado.
Te necesito mucho, pero sé que ya es tarde.
Es curioso, pero ahora ni el camión tengo. Ese maldito camión que gobernó nuestras vidas por tanto tiempo.
Esas chatarras en el que pase tantos anos. Pero el no puede retribuirme el cariño. Solo tu puedes hacerlo.
Estas tan lejos de aquí, pero te siento conmigo. Veo tu cara, siento tu amor.
Y tengo miedo de hacer solo el tramo final.
Dile a los chicos que los quiero mucho. No dejes que los muchachos se ganen la vida al volante de un camión
Creo que eso es todo, corazon. Cómo te quiero, Dios mío! Cuídate mucho y recuerda siempre te ame
Como a nada en la vida. Solo que olvide decírtelo.
Té Amo.
IN PERPETUUM:
{ Perpetuamente Para siempre}
BAUDILIO OCHOA.
1941-1998
En su 3a. Aniversario
QUE EL FUEGO DE TU ESTRELLA VIVA POR SIEMPRE.
Este texto fue sustraído del libro : Sopa de pollo para el alma.
Modificado y adaptado por: Edwin Arévalo.
Copyright © 2001 - Edwin Arévalo. - DTX.081001
Hijos queridos:
A pesar de mis dudas y temores,
contra tempestades y posteriores calmas,
tengo dentro de mi alma
este amor que salva mis errores.
Son de mi vida el eje,
de mis sueños...¡el mejor!.
son cual araña que entreteje
su tela en mi corazón.
Los amo con delirio y con locura
y es por eso que sufro tanto
cuando sé de tus desventuras,
cuando sus ojos anegados están con llanto.
Amar implica sufrimiento,
más también goce y felicidad.
Por amarlos no me arrepiento
y no podría dejarlos de amar.
Un amor como el mío
que no conoce de fronteras,
no se limita a lo permitido
porque los amo de veras.
Son una parte especial de mi vida
desde que a ustedes llegaron,
curando siempre mis heridas,
consintiendo aún mis desastres.
Y cuando se ama tan profundamente
decir \\\"te quiero\\\" no basta
porque pareciera que, tontamente,
de ocultar sentimientos se trata.
Por eso mis amores ahora les grito
por si están adormecidos;
les escribo, se los digo y se los suplico
para que lo tengan presente, hijos queridos.
Autor: Sara Becker
Copyright © 2002 - Edwin Arévalo. - DTX.240502
Cuenta una antigua leyenda, que un niño que estaba por nacer,
le dijo a Dios:
Me dicen que me vas a enviar mañana a la Tierra; pero, cómo
viviré tan pequeño e indefenso como soy?
Entre muchos ángeles escogí uno para ti, que te está
esperando: él te cuidará.
Pero dime: aquí en el cielo, no hago más que cantar y sonreír,
eso basta para ser feliz.
Tu ángel te cantará, te sonreirá todos los días y tú sentirás
su amor y serás feliz.
Y ,cómo entender que la gente me hable, si no conozco el
extraño idioma que hablan los hombres?
Tu ángel te dirá las palabras más dulces y más tiernas que
puedas escuchar, y con mucha paciencia y cariño te enseñará a
hablar.
Y, qué haré cuando quiera hablar contigo?
Tu ángel te juntará las manitos y te enseñará a orar.
He oído que en la Tierra hay hombres malos ,Quién me defendera ?
Tu ángel te defenderá aún a costa de su propia vida.
Pero estaré siempre triste porque no te veré más Señor.
Tu ángel te hablará de Mí y te enseñará el camino para que
regreses a mi presencia, aunque Yo siempre estaré a tu lado.
En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo pero ya se
oían voces terrestres, y el niño presuroso, repetía
suavemente: Dios Mío, si ya me voy dime su nombre ¿Cómo se
llama mi ángel?
Su nombre no importa, tú le dirás : Mamá.
Anonimo.
Copyright © 2006- Edwin Arevalo - DTX.9/12/06
Recuerdas esas primeras experiencias,
esos sentires tan profundos,
esos sentimientos tan intensos
que nos transportaron a otros mundos.
Esos recuerdos nunca olvidados
de nuestros primeros amores
trastocaron nuestras vivencias
con sonrisas...con dolores.
En un rinconcito de la memoria
guardo hermosos recuerdos,
por creer que lo vivido
pues sí...era definitivo.
¡Cuántos llantos con los rompimientos!
¡Cuánta tristeza acumulada!
¡Cuánta impaciencia que teníamos
para que otro amor nos inundara!.
Pero...¿qué importa haber sufrido
si se disfrutó todo lo vivido?.
Queda para siempre en un rinconcito
la alegría de sentirse flotar en el infinito.
Fueron amores de adolescentes, amores del ayer
que no siempre continúan en el mañana;
caricias, halagos y mimos
que nos envolvieron como marañas.
Éramos tan jovencitos que no sabíamos distinguir
si lo que sentíamos era realmente amor.
Jugamos a ser grandes, supongo,
y en ese juego involucramos nuestro corazón.
Y los años pasaron, y nuestro amor se consolido,
y la adolescencia terminó...la madurez la reemplazó.
Y no sé si un amor maduro es mejor
al no tener la magia para vivir el hoy.
La inocencia de aquel entonces
que se ha ido transformando
con recelos, con sospechas,
a medida que vamos evolucionando.
Crecemos, sí, y los amores juveniles
con el tiempo se han ido reemplazando,
y el cambio en los sentimientos
sutilmente se fue provocando.
Nuestro amor de hoy...y nuestro amor del presente
a los que queremos volcarles la magia del ayer,
a la vuelta de los años, en estos instantes de nuestras vidas
buscamos la magia y el encanto...pues queremos volver a renacer,
o recordar un poquito, pero no tanto.
Desconozco el autor.
Copyright (c) 2006-Edwin @révalo - DTX.4/3/2006
Cuando queremos "comenzar una familia". Lo que quiere decir es que nuestro reloj biológico
Avanza y nos vemos obligados a considerar la posibilidad de ser padres.
Tener un hijo, nos cambiara la vida.
A las madres, quiero que sepan lo que nunca aprenderán en las clases de preparación de parto.
Quiero transmitirles que las heridas físicas que deja un embarazo se curan, pero ser madre
Deja una herida emocional tan fuerte que desde entonces son siempre vulnerables.
Quiero advertirles que nunca leerán de nuevo los diarios sin preguntarse: "¿ Y si hubiera sido mi hijo?"
Que cada accidente aéreo, cada incendio la atormentaran.
Que cuando vea fotografías de niños que se mueren de hambre, se preguntara si puede haber
Algo peor que ver morir a un hijo.
Contemplo a una mujer sus uñas cuidadosamente pintadas y su traje elegante y pienso que,
por sofisticada que sea, el hecho de ser madre la reducirá al nivel más primitivo, el de una
osas que protege a sus crías. Que el grito de "¡Mamá!" Dejara caer un plato recién horneado
o su mejor juego de copas de cristal , sin vacilar un segundo.
Creo que debo señalarle a la madre que a pesar de todos los años que haya dedicado a su
carrera, la maternidad descarrilará su profesión.
Quiero que sepan que las decisiones cotidianas ya no serán una rutina. Que cuando un niño
de cinco años desea ir a los baños de los hombres y no al de las mujeres en un restaurante,
esto se convertirá para la madre en un importante dilema.
Miro a una atractiva mujer y quiero asegurarle que, con el tiempo, perderá los kilos que haya
ganado durante el embarazo, pero nunca se sentirá igual acerca de si misma.
Que su vida, tan importante ahora para ella, no tendrá tanto valor cuando tenga un hijo;
que renunciaría a ella en un instante para salvar la de su criatura, pero también que empezara
a desear vivir mas tiempo, no para realizar sus propios sueños, sino para ver que su hijo
realice los suyos.
"Quiero que sepan que la cicatriz de una cesárea o las brillantes estrías que queden en sus
vientres con el tiempo se convertirán en medallas de honor".
La relación de una madre con su esposo cambiara, Pero no de la manera como ellas creen.
Deseo que puedan comprender cuanto más puedan llegar a querer a un hombre que le
cambia los pañales al bebe o que nunca dudan en jugar con sus hijos.
Creo que deben saber que se enamoraran de nuevo de sus esposos por razones que ahora
les parecerían muy poco románticas.
Desearía que las madres pudieran sentir el vínculo que experimentará con las mujeres
que a través de la historia han intentado desesperadamente poner fin a la guerra, los
prejuicios de todo tipo y a los conductores ebrios. Espero que comprendan por que,
si bien soy capaz de pensar racionalmente acerca de la mayor parte de los problemas,
pierdo transitoriamente la razón cuando discuto la amenaza de una guerra nuclear
pensando en el futuro de mis hijos.
Quiero decirles a las madres la emoción que sentirán al ver a sus hijos aprender hacer
diferentes fantasías y proyectos en los abanicos de colores de sus vidas.
Hoy me inclino sobre mi mesa, y rezo una oración para mi esposa y mis hijos, y para
todas las madres del mundo, simples mortales, que llegan a los tumbos al camino que
les fija la más sagrada de las vocaciones.
By: Dale Hanson Bourke
Chiken Soup for the Woman's Soul.
Copyright © 2006-Edwin @révalo -DTX.9/12/06
Ariel & Cristian
Diciembre del 2005
Felicidades hijo en tu cumpleanos
Que Dios Te Bendiga Hoy y Siempre.
Quisiera que mi ausencia no fuera tan larga para estar contigo...
Ariel & Cristian
Personificando a Juan Diego.
En el dia de La Virgen de Guadalupe.
Historia familiar atravez del tiempo.